Preparación: Asegurate de tener los pies completamente limpios y 100% secos antes de comenzar. La piel seca facilita que el rodillo actúe de manera más eficiente sobre las durezas.
Aplicación: Encendé el dispositivo y pasalo suavemente sobre las zonas ásperas o con callosidades. No presiones con demasiada fuerza; dejá que el rodillo giratorio haga el trabajo por sí solo con movimientos continuos.
Finalización: Al terminar, enjuagá tus pies para retirar los restos de piel muerta y aplicales tu crema hidratante habitual para sellar la suavidad.
Limpieza del equipo: Desmontá el rodillo, sacudí el polvillo acumulado y enjuagalo para mantenerlo higiénico.
Preparación: Asegurate de tener los pies completamente limpios y 100% secos antes de comenzar. La piel seca facilita que el rodillo actúe de manera más eficiente sobre las durezas.
Aplicación: Encendé el dispositivo y pasalo suavemente sobre las zonas ásperas o con callosidades. No presiones con demasiada fuerza; dejá que el rodillo giratorio haga el trabajo por sí solo con movimientos continuos.
Finalización: Al terminar, enjuagá tus pies para retirar los restos de piel muerta y aplicales tu crema hidratante habitual para sellar la suavidad.
Limpieza del equipo: Desmontá el rodillo, sacudí el polvillo acumulado y enjuagalo para mantenerlo higiénico.